Hay muchas formas de parar los toros, pero yo creo que lo más puro, donde hay más verdad y es más difícil, es conseguir pararlos con un caballo que se doble mucho con los toros, que lo pare en un terreno muy corto, marcando círculos muy reducidos, doblándose al máximo. Todos los caballos corren recto, lo importante es conseguir que se doblen, eso es lo que intentamos todos los toreros cuando entrenamos.
Luego hay otra cosa que es fundamental y hoy en día lo hacen sólo un par de rejoneadores, y es conseguir clavar los rejones de castigo de frente, muy lento.
También está la suerte de batir al pitón contrario de salida, como sólo lo hacemos Pablo Hermoso y yo, no hay nadie más que lo haga. La pureza está en ir de frente y batir el pitón contrario de salida. Esta suerte viene de Portugal, fue inventada allí. No es lo mismo andar por fuera de cuartear, porque ahí tú siempre vas ganándole un tranco al toro, le llevas la ventaja de ir por fuera, que ir recto con el toro y cargar hacia el pitón contrario.
El Caballo
Para parar un toro el caballo tiene que tener muchísima fuerza, tener la agilidad de doblarse con los toros muy cortito, porque todos los caballos no se doblan ahí en ese sitio. Y luego para mí, tiene que tener que la habilidad de torear muy de frente.